Arquitecturas perdidas

arquitecturas-perdidas

La Arquitectura estructura la historia de la cultura y se aproxima a otras disciplinas creativas. Se trata de una manifestación urbana y social; uno de sus fines es ser visible y contemplada por todos, ya sea por entendidos o por ajenos al arte. Las ciudades están en constante transformación y nos van mostrando poco a poco edificios desconocidos, escondidos, redescubiertos o restos de lo que fueron. Otras vías o disciplinas complementarias a la Arquitectura, como son el dibujo, la fotografía o las investigaciones arqueológicas, nos muestran que en España hubo edificaciones que pueden enmarcarse dentro del contexto de las corrientes y las vanguardias artísticas y arquitectónicas predominantes en Europa durante las primeras décadas del siglo XX y que, por determinadas causas, han dejado de existir. Mercados, cines, clínicas, escuelas, edificios industriales… son ejemplos que en gran parte de los casos se han perdido, mostrando con ello la gran fragilidad y vulnerabilidad del patrimonio contemporáneo.

La Real Academia Española define perdido como algo “que no tiene o lleva destino determinado”. Desaparecido es algo “que ha dejado de existir”. Por ello cabe hacer un inciso en la definición exacta de estos términos para así evitar confusiones y especificar claramente las arquitecturas que se enmarcan en una u otra definición. Arquitecturas perdidas son aquellas obras que han desaparecido o que han sufrido modificaciones que desvirtúan su concepción inicial, mientras que las arquitecturas desaparecidas se incluyen dentro del concepto anterior; su pérdida supone una destrucción total. Por ejemplo, un edificio intervenido en volumen, con un cambio de uso o una restauración, independientemente del resultado final, más o menos acorde a lo que demanda la concepción original del edificio, implica la pérdida de alguna o algunas características de este. En este caso cualquier mínima intervención supondría la desvirtuación del carácter del edificio, hecho que dependería de los responsables de la intervención, por ello, todas las arquitecturas con más de un número determinado de años y necesitadas de una reforma se enmarcarían dentro del concepto de arquitecturas perdidas. Si bien estas intervenciones se realizan con una base arqueológica, un estudio en profundidad de los materiales, además de una investigación histórica previa, los edificios tienen la posibilidad de seguir manteniendo el espíritu y la concepción inicial de sus proyectos originales. Su modificación no llega a considerar a estas construcciones como perdidas, por haber seguido una evolución considerada como natural y propia de los edificios vivos. Los diferentes tipos de intervenciones alteran el carácter del edificio; las transformaciones profundas de su entorno, llegan a producir una descontextualización del edificio con respecto a su ambiente primitivo.

Pueden ser consideradas también como arquitecturas perdidas aquellas construcciones que aunque nunca llegaron a ser materializadas; fueron proyectadas y dibujadas y su existencia o no, ha influenciado de una manera o de otra en la evolución de las ciudades. Se trata de edificios, intervenciones en fachadas o elementos decorativos que quedaron simplemente representados sobre papel. Otro caso particular son las arquitecturas efímeras, justo por el carácter temporal que su propio nombre indica, fueron creadas y destinadas a desaparecer, a pesar del empeño, en algunos casos, en reconstruirlas desde cero por el impacto social y artístico que supusieron en una época determinada.

Las transformaciones en los edificios de los siglo XIX y XX se reflejan en documentos gráficos de la época, muchos aún existentes, en las descripciones de autores y en los documentos de archivo que describen los proyectos. Por ello, destacar la gran importancia de estos documentos así como de las referencias en prensa, fotografías o cualquier otro tipo de información relativa al germen de estos proyectos.

Son varias las causas que ponen en peligro y pueden llegar a afectar a la arquitectura hasta su desaparición total. Estas pueden ser sucesos fortuitos o voluntarios, ya sean naturales o artificiales, como terremotos, inundaciones, conflictos bélicos, sociales o incendios. La falta de mantenimiento produce un deterioro en las construcciones, que puede derivar en abandono. Los edificios son comparables a organismos vivos, necesitan un continuo uso y, a su vez, mantenimiento para seguir desarrollando sus funciones. La especulación inmobiliaria, la falta de sensibilidad de los propietarios o las decisiones políticas se ven reflejadas en el derribo o demolición  de numerosas edificaciones.

incendio-alcazar-madrid-644x362

Pérdida por suceso: El incendio del Alcázar de Madrid (1734)

portada-fisac

Pérdida por especulación/falta de sensibilidad/decisiones políticas: “La Pagoda” de Miguel Fisac (portada de la publicación “Miguel Fisac. Apuntes y viajes” de Paloma de Roda Lamsfus, Editorial Scriptum 2007

reconstruir-pabellon-de-espana-expo-58-bruselas-corrales-y-molezun-reconstruccion-casa-de-campo-03

Pérdida por falta de mantenimiento: Pabellón Expo de Bruselas (1958) de José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún. Imagen re-arquitectura.es

Las ciudades han sufrido un proceso de transformación a lo largo del siglo XX por diferentes causas: el acelerado crecimiento demográfico, el cambio de la sociedad campesina e industrial, la masificación de la sociedad y el desarrollo de la técnica, la revolución del transporte, la crisis cultural, la ruptura de la tradición artística, el orgullo de una época que se creía con el derecho a revisarlo todo con énfasis superador y la sociedad de consumo y su búsqueda constante de nuevos modelos (1), tal y como afirmaba Chueca Goitia:

“Porque en nuestro desarrollo urbanístico no ha presidido el bien común, el servicio a la sociedad la mejora de las condiciones de vida, la salud física y moral, sino el más atroz y vulgar egoísmo económico de unos pocos que han detentado el poder ejecutivo y financiero”.

Por desgracia, mucho de lo sucedido es irreversible y ya no tiene remedio, pero una reflexión sobre ello debería concienciar a la sociedad, más que para la imposibilidad de rectificar, para que los males no se sigan agravando.

(1) F. Chueca Goitia, La destrucción del legado urbanístico español, Madrid, 1977, pp. 7-8.

*Texto extraído del Trabajo Fin de Máster “ARQUITECTURAS PERDIDAS DEL SIGLO XX. EL CASO DE TOLEDO” durante el Máster Universitario en Patrimonio Histórico: Investigación y Gestión por Silvia García. Fue realizado durante el curso académico 2012-2013 en la Facultad de Humanidades de Toledo (Universidad Castilla-La Mancha). Este TFM de orientación investigadora, fue dirigido por Luis Alfonso Escudero y obtuvo una calificación de sobresaliente 9.

*Al igual que todos los textos de este blog, el TFM el totalmente original y como autora, he decidido compartir este trabajo de investigación para dar difusión al tema que contempla. Para más información sobre la bibliografía o cualquier otra cuestión responderé con gusto en el correo latierrainfinita@gmail.com

“Arquitecturas perdidas” por Silvia García

*Fotografías: ver fuente en el pie de foto

Detrás de cada blog, fotografía, infografía o cualquier tipo de diseñador o creador de contenido hay personas. Valorar su trabajo hace valorar nuestras propias creaciones. Copyright o copyleft, ¿qué más da? Lo importante es citar la fuente para poder difundir y compartir estos contenidos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s